29 5 / 2012

Cuando se forma la parte humana los psicólogos tenemos que tener claro cual es nuestra función dentro del plan de Dios para estos jóvenes seminaristas, estamos llamados a hacer un trabajo profesional desde una congruencia de vida personal y una vivencia espiritual profunda y colocándonos ahí también tenemos que ver desde nuestro llamado concreto que se nos hace, y eso también se llama vocación, que fuerte y que comprometedor, “estamos llamados a tocar la experiencia humana desde el corazón de la Iglesia que es el Seminario” y no se trata de aceptar o no el llamado sino de perseverar todos los días en nuestros procesos.   

Cuando se forma la parte humana los psicólogos tenemos que tener claro cual es nuestra función dentro del plan de Dios para estos jóvenes seminaristas, estamos llamados a hacer un trabajo profesional desde una congruencia de vida personal y una vivencia espiritual profunda y colocándonos ahí también tenemos que ver desde nuestro llamado concreto que se nos hace, y eso también se llama vocación, que fuerte y que comprometedor, “estamos llamados a tocar la experiencia humana desde el corazón de la Iglesia que es el Seminario” y no se trata de aceptar o no el llamado sino de perseverar todos los días en nuestros procesos.